Regeneración del tejido celular en las heridas con alto voltaje

El Alto Voltaje Pulsado (AVP) es una corriente eléctrica pulsada utilizada en la regeneración del tejido celular. Su funcionamiento se  basa en la aplicación de pulsos de alto voltaje en el área de la herida para estimular la  regeneración celular y mejorar el proceso de curación. Los pulsos de alto voltaje estimulan las  células en el área de la herida, incluyendo los fibroblastos y las células madre, para acelerar la  proliferación y la formación de tejido nuevo. Este estimulo eléctrico promueve además la síntesis  de colágeno. Debido a la estimulación que provoca mejora de la circulación sanguínea capilar  adyacente.  Este es uno de los tratamientos que implementamos el equipo de fisioterapeutas de Clínica Espasana. 

El Alto Voltaje Pulsado (AVP) es una corriente eléctrica pulsada monofásica que consta  de impulsos de doble pico (5-200 μs), con una amplitud de corriente pico muy alta (2-2,5 A) y  alto voltaje (hasta 500 V), a una frecuencia de 1 -125 pulsos por segundo. AVP puede activar la  «batería cutánea» (movimiento iónico-eléctrico de los tejidos), la galvanotaxis celular, mejora el  flujo sanguíneo y la densidad capilar.  

Los beneficios que presenta en el tratamiento de heridas y regeneración del tejido celular

  • Estimulación de la cicatrización: El AVP ha demostrado promover la cicatrización de  heridas al acelerar el proceso de regeneración de tejido. Esto se logra mediante la  activación de procesos biológicos que aumentan la producción de colágeno y la  formación de nuevos vasos sanguíneos.  
  • Reducción de la inflamación: El AVP puede ayudar a reducir la inflamación en el sitio de  la herida al modular la respuesta inmunológica. Esto puede ser beneficioso para el  tratamiento de heridas crónicas o heridas con una respuesta inflamatoria excesiva.  
  • Control de infecciones: tiene propiedades antimicrobianas, lo que significa que puede  ayudar a prevenir y tratar infecciones en heridas. Esto es especialmente útil en heridas  contaminadas o infectadas. Además, ayuda a disminuir la resistencia a los antibióticos.  
  • Mejora de la vascularización: El AVP puede aumentar el flujo sanguíneo local y estimular  la angiogénesis, lo que facilita el suministro de oxígeno y nutrientes a la zona de la  herida. Esto acelera el proceso de curación.  
  • Reducción del dolor: Algunos pacientes han informado una disminución del dolor  asociado con sus heridas después del tratamiento con AVP. Esto puede mejorar la calidad  de vida de los pacientes y facilitar su recuperación.  
  • Versatilidad: El AVP puede aplicarse en una variedad de tipos de heridas, incluyendo  úlceras venosas, úlceras diabéticas, heridas quirúrgicas y quemaduras.  
  • Minimiza efectos secundarios: En comparación con algunos otros tratamientos, como  los antibióticos sistémicos, el AVP tiende a tener menos efectos secundarios sistémicos,  lo que lo hace una opción más segura en algunos casos.  
  • Aplicación rápida: El tratamiento con AVP suele ser rápido y no invasivo. 
  •  Resultados prometedores: La investigación sobre el uso de AVP en el tratamiento de  heridas sigue siendo relativamente limitada en comparación con otras terapias, pero  hasta ahora sus resultados son prometedores. 

 Por contra, las contraindicaciones para la aplicación del AVP son las siguientes:  

  • Miedo electroterapia  
  • Marcapasos o enfermedad cardiaca  
  • Pacientes con epilepsia  
  • Área tumoral  
  • Osteomielitis 
  • Área abdominopélvica y lumbar en embarazo  
  • Área transcraneal, transtorácica y cervical anterior  
  • Áreas anestesiadas o con alteración de la sensibilidad  
  •  Hemorragias  
  •  Implantes metálicos